La campana que suena en Palacio Nacional no es la original: ¿dónde está la de Dolores?
Cada 15 de septiembre, la Campana de Dolores vuelve a ser protagonista de una de las ceremonias más importantes para los mexicanos. Desde el balcón de Palacio Nacional, la Presidencia hace sonar una réplica de la pieza histórica durante el tradicional Grito de Independencia.
La llamada Campana de Dolores, también conocida como Esquilón de San José, fue retirada de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, el 28 de junio de 1896. Después fue trasladada a la Ciudad de México y, el 14 de septiembre de ese mismo año, quedó instalada en el balcón principal de Palacio Nacional, donde permanece hasta la actualidad.
Su traslado ocurrió durante el gobierno de Porfirio Díaz y convirtió a la campana en parte central de la ceremonia que conmemora el inicio de la Independencia. El 15 de septiembre de 1896, Díaz fue quien la hizo sonar por primera vez desde Palacio Nacional, estableciendo una tradición que continúa hasta nuestros días.
La pieza tiene además una historia mucho más antigua: en ella aparece la inscripción “SAN JOSEPH A 22 DE JULIO DE 1768”, por lo que fue fundida décadas antes del inicio de la Independencia. El INAH señala que la campana pesa aproximadamente 750 kilogramos y que es uno de los objetos históricos de mayor relevancia relacionados con este episodio.
Aunque existen réplicas de la Campana de Dolores en distintos puntos del país, la pieza histórica que fue trasladada desde Guanajuato en 1896 es la que se conserva en Palacio Nacional. Por ello, cada noche del 15 de septiembre, cuando el mandatario en turno tira del cordón para hacerla sonar, no se trata únicamente de un símbolo: es la misma campana que fue llevada desde Dolores a la capital hace 130 años.


