Imagínate llegar a celebrar el Grito de Independencia, tener antojo de un elote preparado y descubrir que no puedes comprarlo. En Cuernavaca esto no es una broma: durante los festejos patrios existen restricciones para la venta de este popular alimento y la razón tiene una historia tan peculiar como inesperada.
La tradición se remonta a antiguos episodios de protesta durante las celebraciones del 15 de septiembre. Uno de los más recordados ocurrió en 1994, cuando el entonces gobernador de Morelos, Jorge Carrillo Olea, recibió un elotazo durante el Grito de Independencia. El alimento no le provocó lesiones, pero sí terminó salpicado de salsa. Y este no habría sido un hecho aislado, pues también se tiene registro de una lluvia de elotes durante los festejos de 1972.
Con los años, el peculiar antecedente convirtió a los elotes preparados en un elemento que las autoridades comenzaron a vigilar durante las celebraciones patrias. Desde 2022 comenzaron las restricciones a su venta y para 2024 se establecieron medidas más estrictas, incluyendo la prohibición de comercializarlos durante el 15 de septiembre y posibles multas para quienes incumplieran.
Para este 2026, nuevamente se reportó una restricción: la venta de elotes preparados deberá suspenderse a partir de las 19:00 horas durante los festejos patrios. La medida busca evitar que estos alimentos terminen nuevamente en el aire en medio de alguna protesta o altercado.
Así que ya lo sabes: si celebras el 15 de septiembre en Cuernavaca, podrás echarte un pozole, un pambazo, unos tacos, tamales o hasta un esquite. Pero si se te antoja un elote preparado después de las siete de la noche, tendrás que esperar. En Cuernavaca, la historia demuestra que hasta un simple elote puede convertirse en protagonista de una noche mexicana.


