La noche de ayer viernes 19 de junio, el Museo Federico Silva fue el escenario de uno de los acontecimientos culturales más logrados de la temporada en la capital potosina. El concierto de la arpista rusa Alisa Sadikova, traída por Petrov Productions, cumplió con creces la expectativa sembrada durante su rueda de prensa en Caja Real, ofreciendo un recital donde la sofisticación técnica y la audacia interpretativa se fusionaron con la solemnidad del recinto de la escultura contemporánea.
El programa ejecutado por Sadikova fue una lección de deconstrucción artística. Las imágenes capturadas durante la velada dan testimonio de una comunión perfecta entre las formas rígidas de las esculturas de fondo y el movimiento fluido de las manos de la intérprete sobre las cuerdas.
Al abordar las piezas seleccionadas de compositores de la talla de Bach, Chopin, Bellini y Rachmaninov, Sadikova desplegó esos arreglos propios que transformaron las partituras célebres en obras radicalmente distintas y llenas de una frescura íntima.
El público potosino, que abarató las localidades a pesar del costo de quinientos pesos detallado en los anuncios oficiales, presenció un concierto donde el arpa dejó de ser un instrumento de acompañamiento romántico para convertirse en una trinchera de vanguardia sonora, consolidando el concierto de Sadikova como una noche memorable que demostró que el arte verdadero brilla más cuando se atreve a romper con la rigidez de la costumbre.


