En medio de crecientes denuncias ciudadanas por la falta de agua en diversas colonias, el alcalde Enrique Galindo Ceballos optó por desestimar la problemática y atribuirla a supuestos intereses externos, al señalar que existen “manos obscuras” generando la percepción de una crisis.
“Como que por ahí andan algunas manos obscuras generando como una idea de que hay una crisis de agua… no es tan grave como la que vivimos en 2023”, afirmó, restando importancia a los reportes actuales.
Las declaraciones del edil contrastan con la realidad que enfrentan miles de potosinos, quienes continúan reportando cortes prolongados, baja presión e incluso días sin suministro, situación que ha derivado en inconformidad social y manifestaciones.
Lejos de reconocer la magnitud del problema, Galindo aseguró que “hoy no hay una crisis como tal” e incluso cuestionó las protestas, insinuando falta de lógica en ellas: “en el 23 no las hubo y hoy en el 26 las hay, no tiene sentido”.
El alcalde defendió su administración con cifras optimistas, al señalar que las presas cuentan con agua y que “el 95% de los pozos está funcionando” y la distribución “al cien por ciento”, declaraciones que para muchos ciudadanos resultan alejadas de la realidad cotidiana.
Mientras el gobierno municipal insiste en negar la existencia de una crisis, la inconformidad ciudadana sigue creciendo en calles y colonias donde el agua simplemente no llega. La narrativa oficial choca cada vez más con la experiencia diaria de los potosinos, dejando en evidencia que el problema no se resuelve descalificándolo, sino atendiéndolo de fondo.


