Lo que hoy conocemos como parte de la historia de la salud en el estado, la Quinta de la Paz fue en su momento un intento por modernizar el trato a los enfermos mentales.
San Luis siempre ha tenido una relación compleja con la «locura», desde las leyendas de aparecidos hasta los manicomios de finales del siglo XIX.
La arquitectura de estos lugares nos habla de una época que quería curar el alma con jardines y aire puro, un recordatorio de que en esta ciudad, incluso la tragedia humana se ha tratado de envolver siempre en una fachada de orden y estética.


