Mientras autoridades municipales destacan avances en infraestructura vial en Villa de Pozos, habitantes de distintas colonias evidencian una realidad distinta: calles deterioradas, falta de mantenimiento y obras que no llegan.
A través de reportes ciudadanos, vecinos cuestionaron directamente la efectividad de los programas de rehabilitación urbana.
“¿Y las calles de Olinda para cuándo? Acá también necesitamos que vengan a darles mantenimiento, ya que hay muchas calles que necesitan ser repavimentadas”, señalaron.
Las quejas no se limitan a una sola zona. En otros puntos, los ciudadanos advierten riesgos incluso mayores:
“No se olviden de los bachecitos; en lugar de poner topes, rellenen los socavones”, expresaron, evidenciando el deterioro de la carpeta asfáltica.
Asimismo, habitantes de Panalillo denunciaron el abandono:
“Les hace falta una vuelta para Panalillo, ya las calles están en pésimas condiciones”.
Estas denuncias contrastan con el discurso oficial. Por su parte, la funcionaria Paty Aradillas aseguró que el arranque de obras reafirma el compromiso con la ciudadanía, calificándolas como un acto de justicia social.
“Estas obras no son un privilegio, sino derechos que se hacen valer”, afirmó, destacando que buscan garantizar un tránsito seguro y accesos dignos a los hogares.
En la misma línea, autoridades reiteraron que los trabajos responden a una demanda histórica:
“Estamos trabajando para dignificar nuestras calles y responder a una demanda histórica de la ciudadanía. Esta obra representa un paso firme hacia un municipio con mejores condiciones de movilidad, seguridad y desarrollo”.
Sin embargo, para muchos habitantes, la realidad cotidiana dista del discurso institucional. Las calles sin atender, los baches y los socavones siguen siendo parte del día a día, evidenciando una brecha entre lo anunciado y lo que realmente ocurre en diversas colonias de Villa de Pozos.


