A pesar de los cuestionamientos sobre las condiciones estructurales de la Plaza de los Fundadores, el alcalde Enrique Galindo Ceballos aseguró que ese espacio sí será utilizado para las transmisiones del próximo FIFA World Cup, en medio del intercambio de posturas entre el Ayuntamiento y el Gobierno del Estado por la responsabilidad del estacionamiento subterráneo y la seguridad del inmueble.
El edil sostuvo que la plaza “es municipal, como la Plaza de Armas es municipal”, aunque reconoció que debajo del sitio existe un estacionamiento que pertenece al Gobierno del Estado. Pese a ello, defendió que el lugar ha albergado eventos masivos recientes y afirmó que no existe riesgo mientras se mantenga apuntalado.
“Ha habido muchos eventos históricos este año y el pasado, y el mundial pasado, y la plaza si se apuntala no tiene ningún problema”, declaró, al insistir en que la solución inmediata pasa por reforzar temporalmente la estructura cada vez que se desarrollen actividades de gran afluencia.
Sin embargo, la postura del alcalde ha generado críticas, ya que admite que el espacio requiere apuntalamiento constante para operar, lo que para algunos sectores evidencia que el problema estructural sigue sin resolverse de fondo. El propio Galindo reconoció que el apuntalamiento debe ser gestionado y costeado por el gobierno municipal: “es un asunto de gestionar el apuntalamiento, el apuntalamiento lo paga gobierno municipal”.
Además, aseguró contar con estudios del Colegio de Ingenieros que avalan una reparación definitiva del estacionamiento y las columnas, e incluso reiteró su disposición para asumir el costo de la obra.
“Tenemos estudios del colegio de ingenieros que nos dicen qué hay que hacer; ofrezco nuevamente yo invertir para reparar de manera definitiva el estacionamiento y reforzar las columnas y no tener que estarlo apuntalando cada vez que hay un evento”, señaló.
No obstante, también reconoció que uno de los análisis más recientes fue elaborado por académicos de la Facultad de Ingeniería, pero aclaró que no existe un dictamen oficial emitido por esa institución, lo que deja abierta la incertidumbre sobre el respaldo técnico definitivo.
“El último apuntalamiento lo hicieron doctores y maestros de la Facultad de Ingeniería, pero no tengo un documento de la Facultad de Ingeniería, quiero dejarlo muy claro; le vamos a pedir a la facultad un nuevo dictamen”, agregó.
Las declaraciones reavivan el diferendo entre autoridades estatales y municipales, pues mientras el Ayuntamiento insiste en que el espacio puede seguir utilizándose con medidas preventivas, persisten cuestionamientos sobre si una plaza que necesita ser apuntalada para cada evento multitudinario es realmente apta para concentraciones masivas como las previstas durante el Mundial de 2026


