La Iglesia es como una barca que navega por el mar de la historia y, aunque enfrente tormentas, vientos contrarios y momentos de incertidumbre, nunca está sola porque Cristo permanece a su lado, afirmó el rector de la Catedral Metropolitana de San Luis Potosí, padre Francisco Javier Espinoza Ayala, durante su homilía dominical.
Al reflexionar sobre el Evangelio de San Mateo, en el que Jesús camina sobre las aguas y acude en auxilio de sus discípulos, el sacerdote señaló que este pasaje representa también las dificultades que atraviesan las personas y la propia Iglesia, pues Cristo nunca prometió una vida sin tormentas, pero sí aseguró su presencia en medio de ellas.
Explicó que el miedo es una reacción humana natural, pero no debe convertirse en el centro de la vida, ya que la esperanza cristiana no está basada en la ausencia de problemas, sino en la certeza de que Jesús acompaña a sus fieles. “En medio del caos, en medio de la tormenta, Jesús se presenta con la misma autoridad de Dios: ‘No tengan miedo, soy yo’”, expresó.
El rector de la Catedral destacó que Pedro comenzó a hundirse cuando permitió que el miedo y la duda fueran mayores que su fe, pero Jesús inmediatamente extendió su mano para sostenerlo. Consideró que este pasaje muestra cómo Dios acompaña al ser humano incluso cuando siente que ya no puede sostenerse por sí mismo.
En este sentido, invitó a los fieles a no pedir únicamente que desaparezcan las dificultades, sino a reconocer la presencia de Dios en medio de ellas. “Hoy no le vamos a pedir al Señor que quite de nosotros las tormentas. Le vamos a pedir algo todavía mucho más profundo: que reconozcamos su presencia en medio de ellas”, señaló.
Añadió que las heridas, pérdidas y momentos difíciles pueden convertirse en oportunidades para fortalecer la fe, aprender a confiar y descubrir qué es verdaderamente importante en la vida. “La última palabra no la tiene el miedo, no la tiene nuestra herida, no la tiene nuestro pecado, no la tiene la tormenta, no la tiene la muerte. La última palabra la tiene Cristo”, afirmó.
Finalmente, el padre Francisco Javier Espinoza Ayala llamó a los fieles a mantener una fe profunda y perseverante, especialmente en los momentos de incertidumbre, y a confiar en que, aun cuando los vientos sean contrarios, Cristo continúa acompañando a su Iglesia.




