El show de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por Bad Bunny, no solo deslumbró por su puesta en escena, sino también por el tamaño de su producción. Uno de los detalles que más llamó la atención fue la participación de 500 extras vestidos como arbustos, quienes formaron parte clave del concepto visual del espectáculo.
De acuerdo con reportes de medios norteamericanos, estos participantes firmaron un contrato que contempló 70 horas de trabajo, sumando ensayos, preparación y la presentación final en el evento deportivo más visto del año. En Estados Unidos, el pago promedio por hora para este tipo de trabajo ronda los 18.70 dólares.
Con esa tarifa, cada extra habría ganado aproximadamente 1,309 dólares por su participación en el show, es decir casi 22 mil pesos. Al multiplicar la cifra por los 500 “arbustos”, el monto total destinado solo a este grupo de bailarines y figurantes superaría los 650 mil dólares.
El dato refleja la enorme maquinaria económica que hay detrás del medio tiempo del Super Bowl, donde incluso los elementos que parecen secundarios en escena representan una inversión millonaria y confirman que el espectáculo es tan grande fuera del escenario como dentro de él.


