Ante el nuevo debate nacional sobre los derechos de las audiencias, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum tras dejar de lado la iniciativa para regular la inteligencia artificial, el vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, el presbítero Tomás Cruz Perales, consideró que la discusión debe realizarse con la participación de especialistas, medios de comunicación y ciudadanía, privilegiando la libertad de expresión, el acceso a información veraz y el respeto a la dignidad de las personas.
El sacerdote señaló que se trata de un tema jurídico complejo que puede parecer distante para muchos ciudadanos, pero que tiene un impacto directo en el derecho de las personas a recibir información “Definitivamente hablamos de derechos y cada uno de nosotros tiene derecho a la información que llega a través de los medios. También los ciudadanos tenemos libre albedrío y la aptitud de saber qué tipo de información o qué tipo de programación queremos tener a nuestro alcance”, expresó.
Consideró positiva la intención de abrir una consulta pública sobre el tema, siempre que incluya no solo a los medios de comunicación y expertos en materia jurídica, sino también a la ciudadanía “Esta es una cuestión jurídica. Ojalá que los actores involucrados, los medios de comunicación, incluso las cuestiones jurídicas y los ciudadanos estén inmersos en este discernimiento. Todos tenemos derecho a la información y también el libre albedrío para discernirla; no somos gente tonta”, afirmó.
En los últimos días, el anuncio de un nuevo debate sobre los derechos de las audiencias ha generado posturas encontradas. Mientras algunos sectores consideran que fortalecer estos derechos permitiría garantizar información más veraz, plural y diferenciada entre contenidos informativos y de opinión, otros han manifestado preocupación al señalar que cualquier modificación podría representar un riesgo para la libertad de expresión o abrir la puerta a mecanismos de control sobre los medios de comunicación.
Al respecto, el vocero de la Arquidiócesis advirtió que el análisis debe evitar tanto la imposición de narrativas como la difusión de información falsa “No tienen por qué implantarse ciertas narrativas. Hay que hablar por la libertad en todos los aspectos, pero también por el derecho a la información con una ética de vida, de tal manera que valoremos y demos sentido a todo tipo de opinión”, sostuvo.
Ante ello, reconoció que históricamente han existido prácticas de este tipo “Sí, hay una narrativa. Cuánto tiempo duramos con programas de décadas que imponían incluso cortinas de humo para ocultar cierto tipo de escándalos o situaciones de gobiernos anteriores. Hoy sigue habiendo, quizá con estrategias mucho más amplias y más sofisticadas”, señaló.
Finalmente, insistió en que el centro de la discusión debe ser el respeto a la dignidad humana y el derecho de la sociedad a recibir información de calidad, sin que existan imposiciones por parte de gobiernos o empresas de comunicación.


