Ubicada en el municipio de Villa Hidalgo, la Hacienda de Peotillos es un testigo silencioso de la época de oro del campo potosino. Sus muros de piedra y su arquitectura señorial nos hablan de una economía basada en la tierra y el esfuerzo de miles.
Fue escenario de batallas revolucionarias y de encuentros diplomáticos, funcionando casi como un estado independiente dentro del estado.
Hoy, sus ruinas y espacios restaurados son un monumento a la ambición de los grandes hacendados y a la resiliencia de un paisaje que, a pesar de la sequía y el olvido, sigue guardando la grandeza de un pasado que forjó nuestra identidad actual.


