En su reciente gira por territorio vallense, el alcalde de la capital potosina, Enrique Galindo Ceballos, armó tremendo revuelo político tras una conferencia de prensa donde intentó pintar su raya frente al grupo de seguidores de Gerardo Sánchez «Zumaña», aunque al mismo tiempo dejó la puerta abierta al asegurar que respeta a su gente y que con él «no hay nada estructural».
El destape del munícipe capitalino ocurre apenas unos días después de que figuras a nivel nacional del PAN, como el vocero Jorge Triana Tena desmintiera a Galindo sobre la integración de los operadores afines a Sánchez Zumaya dentro del blanquiazul potosino.
Sin embargo, en los hechos, operadores y simpatizantes de la facción continúan operando políticamente en la región, un tema que Galindo intentó esquivar a su estilo.
Cuestionado de entrada sobre el verdadero objetivo de su visita a la Huasteca y si sus recorridos ya huelen a proselitismo rumbo al proceso electoral de 2027, el edil rechazó tajantemente estar en campaña, bautizando su estrategia de acercamiento simplemente como una «reconexión con amigos».
Al ser cuestionado de frente sobre su relación con el grupo de Gerardo Sánchez Zumaya, el polémico empresario y exaspirante a la gubernatura cuyas cuentas fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera, Galindo intentó caminar por la cuerda floja, negó una alianza formal, pero defendió a sus simpatizantes y calificó de injusta la situación que atraviesan tras el repliegue de su líder.
«A Gerardo lo respeto mucho, es un buen amigo mío, yo no lo niego, Y gentes de su grupo me buscan, yo los saludo, los atiendo y platico con ellos, pero algo así como estructural, no hay nada por el estilo», sentenció.
No obstante, al preguntarle si le favorecía el respaldo de este sector, reconoció sin tapujos: «Sí, claro, se está cometiendo una injusticia, ellos no tienen nada que ver en esto, estaban participando en política y de repente les quitaron a su líder».


