San Luis Potosí vive un renacimiento de la cerveza artesanal, con etiquetas que ganan premios internacionales. Sin embargo, en las orillas de la ciudad, el pulque resiste como el último bastión de la cultura prehispánica.
La lucha entre el lúpulo moderno y el aguamiel ancestral es el reflejo de una ciudad que quiere ser vanguardista pero que todavía siente nostalgia por el sabor de la tierra y la fermentación natural.


