La inclusión laboral de personas con discapacidad continúa siendo un reto para las empresas, debido a que las políticas para garantizar oportunidades de empleo en condiciones de igualdad no se cumplen plenamente. María Teresa Galícia Castaña, directora de Inclusión Laboral, señaló que es necesario fortalecer el compromiso de los sectores público y privado para garantizar el acceso al trabajo.
Explicó que se contempla una contratación del 2% de personas con discapacidad respecto a la plantilla laboral, pero reconoció que esta disposición no se cumple de manera generalizada. Ante esta situación, organizaciones civiles buscan elevar el porcentaje al 5%, con el objetivo de ampliar las oportunidades de empleo para este sector de la población.
La funcionaria destacó que no basta con contratar a personas con discapacidad, sino que los centros de trabajo deben implementar políticas de inclusión, adaptar sus instalaciones y realizar ajustes razonables para que puedan desempeñar sus funciones en condiciones de igualdad. También señaló que es necesario sensibilizar al personal y combatir los prejuicios que persisten en los entornos laborales.
Advirtió que las dificultades aumentan para quienes adquieren una discapacidad a consecuencia de accidentes o enfermedades, pues regresar al mercado laboral puede resultar complicado. Esta situación también representa un desafío económico y social, al limitar las posibilidades de las personas de obtener ingresos y ejercer plenamente sus derechos.
Asimismo, alertó sobre la discriminación por edad, al señalar que muchas empresas consideran que la productividad disminuye a partir de los 40 años, pese a que las personas mayores de 60 pueden continuar trabajando. Por ello, llamó a transformar la cultura laboral y generar condiciones que permitan tanto a las personas con discapacidad como a los adultos mayores acceder a oportunidades de empleo.


