Las declaraciones del alcalde de Enrique Galindo Ceballos sobre el comercio informal en el Centro Histórico han encendido nuevamente el debate sobre el destino de decenas de familias que dependen de estos espacios para subsistir. Aunque el edil aseguró que “no se trata de quitar a nadie”, sí confirmó que ya tienen identificados 140 puestos ambulantes y que buscan “ordenar” y cambiar la imagen del primer cuadro de la ciudad.
“Estamos ya trabajando con ellos, lo que queremos es desde ordenar, de poder cambiar su imagen y si lo más posible rescatar espacios públicos lo más posible”, declaró el alcalde al hablar sobre las acciones que emprenderá el Ayuntamiento en contra del ambulantaje.
Mientras el Ayuntamiento insiste en recuperar espacios públicos y mejorar la imagen turística de la ciudad, vendedores informales temen que el “ordenamiento” termine traduciéndose en restricciones, desplazamientos o pérdida de sustento para cientos de familias potosinas.
“Al final no se trata de quitar a nadie, se trata de ordenar y de generar una buena imagen del Centro Histórico”, insistió Galindo, aunque reconoció que el gobierno municipal mantiene diálogo con los vendedores para definir el futuro de los puestos.


