El alcalde Enrique Galindo Ceballos aseguró que su administración mantiene una atención constante a las demandas ciudadanas a través de comités y juntas de participación, donde según dijo “todo el gobierno” se reúne dos veces por semana para resolver problemáticas básicas.
“Todos los martes y jueves atendemos lo que la ciudadanía nos pide: fugas, aguas negras, baches, luminarias, podas…”, afirmó el edil, destacando además que estas acciones se extienden a zonas delegacionales como La Pila y Bocas.
Sin embargo, la realidad en calles y colonias pinta un panorama distinto.
Vecinos de distintos puntos de la capital han denunciado de manera reiterada problemas como fugas de agua potable, drenajes colapsados, socavones y vialidades deterioradas que permanecen sin atención durante semanas o incluso meses. En muchos casos, las soluciones llegan únicamente cuando la problemática escala en redes sociales o se vuelve mediática.
El contraste entre el discurso oficial y las condiciones reales ha generado inconformidad ciudadana, pues mientras el Ayuntamiento presume cercanía y respuesta inmediata, las quejas continúan acumulándose sin solución visible.
Habitantes señalan que los mecanismos de atención ciudadana parecen funcionar más como narrativa institucional que como una vía efectiva de respuesta, dejando en evidencia una brecha entre lo que se dice en el escritorio y lo que ocurre en la calle.
La pregunta queda en el aire:
¿La atención es constante… o selectiva?


