Cada 25 de mes se conmemora el Día Naranja, una iniciativa impulsada por la Organización de las Naciones Unidas como parte de la campaña “ÚNETE” para prevenir y erradicar la violencia contra mujeres y niñas. La fecha busca mantener visible una problemática que, lejos de disminuir, continúa presente.
En San Luis Potosí, datos recientes indican que un porcentaje significativo de mujeres ha sufrido violencia familiar y psicológica, mientras que más del 40% de quienes han tenido pareja reportan haber vivido algún tipo de agresión. Estas cifras revelan que la violencia de género sigue arraigada, incluso dentro de los espacios considerados más seguros, como el hogar.
El Día Naranja no solo es simbólico, sino un llamado constante a reforzar políticas públicas, mejorar la atención a víctimas y fomentar la denuncia.
Especialistas advierten que estas acciones deben ir acompañadas de resultados concretos, ya que la violencia persiste. El Día Naranja, más que una fecha, se mantiene como un recordatorio urgente de que la prevención y la justicia no pueden esperar.


