La visita del presidente municipal Enrique Galindo Ceballos al barrio de San Sebastián, anunciada como la entrega de alumbrado público, evidenció que varias de las acciones presentadas como avances formaban parte de compromisos adquiridos con anterioridad y cumplidos de manera parcial.
Durante el evento, el alcalde pronunció la frase “a veces es mejor una luminaria que una patrulla mil veces”, al destacar que la iluminación genera confianza y tranquilidad de forma permanente. No obstante, el propio retoque de las letras de “Barrio San Sebastián” correspondía a una promesa hecha para después y que apenas ahora comenzó a atenderse.
Vecinos aprovecharon el acto para reiterar solicitudes pendientes. Entre ellas, exigieron alumbrado táctico en la calle Lerdo de Tejada, en el tramo de Mariscal a 1 de Mayo, donde se ubican dos instituciones educativas, una con turno vespertino. Ante la presión vecinal, el presidente municipal se comprometió a regresar el 20 de enero para inaugurar dicha obra, estableciendo un nuevo plazo de dos semanas.
Las demandas también alcanzaron el espacio público. Habitantes recordaron que la fuente del jardín lleva más de 25 años sin funcionar, por lo que exigieron su rehabilitación para devolverle vida al barrio. Asimismo, comerciantes solicitaron a la Dirección de Comercio la autorización de plazas para regularizar su actividad económica.
En cuanto a infraestructura, se reiteró la exigencia de regenerar el adoquín, drenaje y banquetas en el tramo de Constitución, Sevilla y Olmedo hasta Negrete, obra que el alcalde volvió a prometer. Además, vecinos insistieron en la necesidad de pavimentar calles que aún permanecen en terracería.
La avenida Constitución fue señalada como un punto de riesgo constante debido a accidentes y atropellamientos, por lo que exigieron la colocación de reductores de velocidad y medidas de seguridad vial.
Aunque el discurso oficial destacó la iluminación como símbolo de seguridad y avance urbano, para los vecinos de San Sebastián la jornada volvió a confirmar que el barrio sigue acumulando promesas, algunas cumplidas con retraso y otras aún pendientes de convertirse en hechos.





