El nuevo reglamento de tránsito que impulsa el Ayuntamiento de San Luis Potosí, encabezado por el alcalde Enrique Galindo Ceballos, ha generado más dudas que certezas, especialmente en torno a la implementación de la llamada “Zona 30” y la regulación de vehículos eléctricos como bicicletas y scooters.
El comisario Juan Antonio de Jesús Villa Gutiérrez asegura que el reglamento se basará en la pirámide de movilidad donde el peatón tiene prioridad, en la práctica no queda claro cómo se garantizará este principio en una ciudad con graves problemas de cultura vial.
“Conforme a la pirámide de movilidad… el peatón… adultos mayores llevan preferencia y posteriormente… los ciclistas”, declaró el funcionario. Sin embargo, esta afirmación contrasta con la falta de infraestructura adecuada para peatones y ciclistas, lo que pone en duda la viabilidad real del proyecto.
Otro punto crítico es la falta de claridad en la regulación de scooters eléctricos y otros vehículos similares. Villa Gutiérrez admitió que las obligaciones dependerán de la velocidad que alcancen:
“En cuanto a la velocidad… tendrán ciertas responsabilidades… algunos dependiendo del tamaño… requerirán plaqueo como una motocicleta”.
Esta postura abre la puerta a interpretaciones discrecionales y posibles abusos, ya que no se han establecido parámetros claros ni públicos sobre qué vehículos deberán ser regulados como motocicletas y cuáles no.
Aunque el Ayuntamiento insiste en que la Zona 30 será “una zona de convivencia donde la prioridad va a ser el peatón”, la realidad de la ciudad muestra calles deterioradas, falta de señalización y escasa educación vial.


