Las cifras reportadas por las fiscalías y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública sobre diez delitos de alto impacto presentan diversas alertas que ponen bajo cuestionamiento la confiabilidad de los registros oficiales.
Entre los principales focos de atención se encuentran variaciones porcentuales atípicas, con disminuciones o incrementos superiores al 50% en algunos de los delitos analizados, lo que requiere una revisión de las cifras y de los criterios utilizados para su registro.
Homicidio doloso, feminicidio y secuestro concentran las principales alertas debido a posibles casos de reclasificación y subregistro, situaciones que podrían modificar la dimensión real de estos delitos.
Las inconsistencias señaladas adquieren relevancia porque las estadísticas oficiales son utilizadas para evaluar el comportamiento de la violencia y definir estrategias de seguridad. Variaciones tan pronunciadas pueden dificultar una lectura precisa de la situación.
Por ello, las alertas no solo ponen el foco en el número de delitos reportados, sino también en la forma en que las autoridades los clasifican y registran, particularmente en homicidios, feminicidios y secuestros.


