Esta mañana, mineros de San Luis Potosí se manifestaron de manera pacífica en la Plaza de Armas, en solidaridad con los trabajadores desaparecidos en Concordia, Sinaloa. Entre pancartas, mensajes de unidad y un llamado firme a la justicia, el gremio expresó su dolor, indignación y preocupación por la creciente inseguridad que enfrenta el sector.
Durante el pronunciamiento, los trabajadores destacaron que la minería no solo es una actividad económica, sino una comunidad donde se comparte gran parte de la vida. “Pasamos todo el día trabajando, convivimos lejos de la familia, en la sierra. Geólogos, mineros, metalurgistas, todo el personal somos una gran familia. Hoy me duele no volver a escuchar diez sonrisas, diez historias”, expresó uno de los participantes.
Los manifestantes señalaron que lo que antes consideraban parte de la cotidianidad la inseguridad al llegar a las unidades mineras hoy se ha convertido en una amenaza real. “No es posible que salgamos con ilusión a buscar el sustento para nuestras familias y no sepamos si vamos a regresar a casa”, afirmaron.
El gremio exigió a las autoridades federales, al Ejército, la Guardia Nacional y corporaciones locales, reforzar la seguridad en las zonas mineras y en los campamentos donde residen temporalmente los trabajadores. “Portamos equipo de seguridad para cuidarnos en el trabajo; ahora exigimos que quienes están encargados de la seguridad pública cumplan con su responsabilidad”, puntualizaron.
En la concentración se escucharon tres demandas claras: búsqueda, verdad y justicia. Los mineros recalcaron que no aceptarán indiferencia ni negligencia y que el trabajo digno no puede convertirse en una sentencia de muerte.
La voz de un joven ingeniero metalurgista recién egresado reflejó el sentir de las nuevas generaciones: “Hace meses me emocionaba iniciar mi vida profesional en una mina. Hoy siento miedo. No sé si estaré seguro, no sé si regresaré con mi familia. Exijo justicia para que quienes vienen detrás puedan sentir orgullo y no temor”.
Los manifestantes subrayaron que su lucha no es solo del gremio minero, sino de todos los mexicanos. “Estamos normalizando lo que pasa en el país y no está bien. Tenemos que unirnos y exigir tranquilidad y paz para nuestras familias”, expresaron.
La protesta concluyó con un mensaje de unidad y memoria: honrar a quienes ya no están y mantener firme la exigencia para que hechos como estos no se repitan.
“Hoy no estamos aquí por protocolo, estamos por dolor y respeto. Seguiremos de pie, unidos”, finalizaron.





