El alcalde de Enrique Galindo Ceballos presumió convenios internacionales y acuerdos turísticos rumbo al Mundial, pero sus declaraciones también dejan ver una estrategia enfocada más en la promoción y los reflectores que en resolver los problemas de fondo que enfrenta la capital potosina.
Galindo aseguró que “pocos municipios hicieron acciones puntuales de ir a buscar el turismo” y destacó convenios con agencias de viajes de España, Europa, Estados Unidos y Canadá para atraer visitantes a la ciudad. Incluso señaló que buscan que quienes viajen a partidos en Guadalajara, Monterrey o Ciudad de México “quieran conocer San Luis Potosí”.
Sin embargo, mientras el Ayuntamiento apuesta por vender a la capital como destino internacional, persisten problemas urbanos que afectan directamente la imagen de la ciudad, como calles deterioradas, movilidad deficiente, inseguridad y fallas en servicios básicos que constantemente son denunciadas por la ciudadanía.
“Todo está orientado a que pongan en sus listados, en sus paquetes, en sus programas la visita a la ciudad de San Luis Potosí”, afirmó el alcalde, al presumir acuerdos con empresas y agencias internacionales.
También señaló que ya existen convenios con dos sedes mundialistas, Ciudad de México y Monterrey, para “intercambiar intereses turísticos”. No obstante, críticos consideran que estos anuncios siguen siendo promesas de promoción sin claridad sobre los beneficios reales para la población potosina ni sobre cuánto impacto económico llegará verdaderamente a los ciudadanos.
Galindo defendió que desde la capital “se puede ir a cualquier parte del estado”, haciendo referencia a más de 50 atractivos turísticos incluidos en códigos QR promocionales. Aun así, la oposición y diversos sectores cuestionan que el gobierno municipal priorice campañas internacionales mientras en colonias de la ciudad continúan demandas por infraestructura, agua y seguridad.
El discurso del alcalde apuesta por posicionar a San Luis Potosí en el mapa turístico mundial; sin embargo, para muchos ciudadanos el reto sigue siendo resolver primero las condiciones locales antes de proyectar una imagen internacional de la capital potosina.


