El debate sobre el uso del fracking o fracturación hidráulica ha cobrado relevancia en México en los últimos años, en medio de preocupaciones ambientales, energéticas y sociales. Aunque esta técnica ha sido utilizada en países como Estados Unidos para extraer gas y petróleo no convencional, en territorio mexicano su desarrollo ha sido limitado y rodeado de controversia, especialmente por sus posibles impactos en el agua, el suelo y las comunidades cercanas.
En México, organismos como Petróleos Mexicanos han realizado exploraciones relacionadas con hidrocarburos no convencionales, principalmente en estados del norte y la región de la Huasteca. Sin embargo, la falta de regulación clara y la presión de grupos ambientalistas han frenado su expansión. A nivel federal, el tema ha sido objeto de posturas encontradas: mientras algunos sectores lo ven como una alternativa energética, otros lo rechazan por sus riesgos ecológicos.
En este contexto, la titular de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM) de San Luis Potosí, Sonia Mendoza, reconoció que no existe información oficial sobre la aplicación de esta técnica en la entidad.
“No tenemos conocimiento oficial de fracking salvo lo que se ha visto en las noticias, pero oficialmente aquí en San Luis Potosí no tenemos conocimiento. La última ocasión que yo acudí a la Huasteca fuimos a un fórum en Tamuín, y la verdad no tenemos información real, salvo lo que se ha estado manejando de un fracking sustentable que no, pero no tenemos oficialmente información oficial”, declaró.
La funcionaria subrayó que, más allá de lo difundido públicamente, no hay registros formales que confirmen actividades relacionadas con esta práctica en el estado, particularmente en regiones como la Huasteca, donde han surgido inquietudes ciudadanas.
Asimismo, Mendoza advirtió sobre la complejidad del método tradicional de fracturación hidráulica, al señalar sus implicaciones en el subsuelo.
“Habría que ver las condiciones. Yo no te puedo decir. El fracking original, o sea el hacer orificios en el subsuelo y destrozar para extraer, es un tema complicado que en San Luis Potosí nunca se ha permitido”, puntualizó.
Las declaraciones de la titular de SEGAM se dan en un contexto donde persiste la incertidumbre sobre posibles proyectos energéticos en la región. Aunque hasta ahora no hay confirmación oficial de operaciones de fracking en San Luis Potosí, la discusión sigue abierta entre autoridades, especialistas y sociedad civil, particularmente ante la necesidad de equilibrar el desarrollo energético con la protección ambiental.


