Antes de la sangrienta Batalla de la Angostura, un grupo de hombres con acento extraño y banderas verdes entrenó en nuestras plazas: el Batallón de San Patricio.
Estos irlandeses que decidieron pelear por México se reorganizaron aquí mismo, ganándose el respeto de una ciudad que vio en ellos la misma valentía que nos define. Un lazo de sangre y pólvora que une a Irlanda con nuestra cantera rosa en la lucha por lo justo.
Un episodio de esos que nos recuerdan que San Luis siempre ha sido puerto seguro para los que tienen el corazón del lado correcto de la historia.


