“Activé los protocolos para proteger a una niña y hoy temo por mi vida”, afirma exdirector escolar
Una grave denuncia sacude a la comunidad educativa de San Luis Potosí. Emilio Lara Navarrete, director de la escuela primaria Damián Carmona, aseguró que fue objeto de una serie de amenazas, actos de violencia y una campaña de desprestigio luego de intervenir en un presunto caso de discriminación contra una menor con discapacidad motriz dentro del plantel.
De acuerdo con el testimonio difundido por el propio docente, los hechos se remontan al mes de septiembre, cuando tuvo conocimiento de que un profesor identificado como Julio N. presuntamente ejercía actos de discriminación contra una alumna debido a su condición física. Lara Navarrete afirmó que solicitó al maestro cesar inmediatamente estas conductas y atender la situación conforme a los protocolos establecidos, sin embargo, asegura que el docente se negó a hacerlo, por lo que decidió dar aviso a las autoridades correspondientes.
El director señaló que, tras la denuncia, comenzó una confrontación al interior de la institución. Según su versión, algunos docentes y madres de familia emprendieron una campaña de ataques y desinformación en su contra. Incluso, afirmó que se le atribuyeron acusaciones falsas, entre ellas presuntos actos indebidos contra estudiantes, señalamientos que asegura fueron desmentidos mediante grabaciones de las cámaras de seguridad de la escuela.
Sin embargo, las acusaciones van más allá del ámbito escolar. Lara Navarrete sostuvo que ha sido víctima de actos de violencia que incluyen daños a su patrimonio, persecuciones e incluso un presunto intento de homicidio. “Mi camioneta y mi vivienda han sido vandalizadas; me dispararon intentando matarme y han atentado contra mi seguridad”, afirmó en el documento, donde asegura que todos estos hechos forman parte de expedientes e investigaciones en curso.
El docente también denunció que fue separado de su cargo de manera injusta, situación que atribuye a las presiones ejercidas por integrantes de la comunidad escolar y personas con presunta influencia dentro del sistema educativo estatal. Además, pidió que cualquier investigación se realice con imparcialidad y transparencia.
En su posicionamiento, Lara Navarrete insiste en que toda la situación se originó por haber activado los mecanismos de protección para una menor con discapacidad y sostiene que existen elementos documentales que respaldan sus señalamientos. Mientras tanto, el caso continúa generando polémica y abre un debate sobre la protección de los estudiantes vulnerables, así como sobre las condiciones en las que se desarrollan los conflictos dentro de las instituciones educativas.


