
Como parte de la conmemoración de la fecha, se llevó a cabo una exposición de autos antiguos que reunió modelos emblemáticos y verdaderas joyas sobre ruedas, en un recorrido que combinó historia, nostalgia y pasión automotriz.

Entre las piezas más admiradas destacó un MG 1600 modelo 1959, propiedad del señor Pepe Guzmán, quien compartió el orgullo que siente por el trabajo de restauración realizado en el vehículo. “Lo disfruto con mis nietos, ellos ven el coche y corren a subirse”, comentó con una sonrisa, reflejando que más allá del metal y la pintura, el automóvil es un vínculo generacional.

La muestra también incluyó una línea del tiempo de Renault, que permitió apreciar la evolución de la marca desde modelos clásicos como el R5 hasta el reciente lanzamiento nacional de su primer vehículo cien por ciento eléctrico, el Megane E-Tech. El director del club Renault, el doctor Marco, resaltó la permanencia y el encanto de la firma francesa. “Una vez que entras al mundo de Renault no vuelves a salir, son autos muy confiables”, afirmó, señalando modelos icónicos como el R5 y el R8S que formaron parte de la exhibición.

El recorrido incluyó verdaderos referentes de la cultura automotriz: una clásica Ecoline conocida como “La Máquina del Misterio”, el famoso General Lee de Los Duques de Hazzard, potentes versiones del Ford Mustang en distintas ediciones, colaboraciones como Shelby Cobra, además del infaltable “vocho”, combis y vehículos modificados que captaron la atención de chicos y grandes.

El cierre fue emotivo. Una sencilla pero significativa Ford F-150 fue presentada por su dueño, Carlos, quien la describió como el vehículo que marcó su vida. Fue un regalo de su padre y en ella pidió a la mujer de su vida que fuera su novia, luego su esposa y finalmente su compañera de aventura para cumplir un sueño: recorrer toda América. Junto a Jeny emprendió el viaje hasta Tierra del Fuego, Argentina, acompañados por Alice, su inseparable compañera canina, quien se convirtió en protagonista de esta travesía sobre ruedas.

La exposición no solo mostró autos, sino historias que demuestran que, para muchos, los vehículos son memoria, identidad y camino compartido.


