San Luis posee una de las colecciones de arte sacro más importantes del país, pero la mayoría de los potosinos solo la ven de reojo durante la misa.
Desde los retablos del Carmen hasta las pinturas de la Tercera Orden, nuestra cultura visual está impregnada de un dramatismo religioso que define nuestra estética local. Hoy es un buen día para entrar a un templo y mirar hacia arriba, más allá de la fe.


