Más de 6 mil metros cuadrados de diversión familiar prometió el Ayuntamiento de San Luis Potosí con el Aquafest Morales. Pero en el recorrido por el lugar, la realidad fue bastante menos espectacular: inflables apagados, otros sin agua y una instalación que deja más preguntas que certezas sobre las condiciones en las que opera el atractivo.
El discurso oficial fue ambicioso. Luis Fernando Alonso Molina, director de Deporte Municipal, aseguró que el Parque de Morales albergaría “uno de los parques acuáticos más importantes no solo de México sino también de Latinoamérica”, además de garantizar que no se desperdiciaría un solo litro de agua.
Según explicó, el agua utilizada por el proveedor para las albercas y los inflables será reutilizada posteriormente para el riego del parque cuando sea necesario realizar cambios. Una medida que, sobre el papel, suena responsable, particularmente en una ciudad donde hablar de agua dejó de ser un asunto menor para convertirse en una preocupación cotidiana.
El problema es que el recorrido por el Aquafest no coincide precisamente con la imagen del gran parque acuático que se promociona. En el corredor central del Parque de Morales se pudo observar que varios de los inflables permanecían fuera de funcionamiento. Algunos lucían completamente apagados, mientras otros se encontraban inflados, pero sin agua, dejando espacios que difícilmente corresponden con la prometida experiencia acuática. Y mientras se presume una instalación de más de 6 mil metros cuadrados, también llaman la atención las condiciones de algunos puntos donde se encuentran extensiones eléctricas. En estos lugares, durante el recorrido, la señalización visible consistía básicamente en una cinta con la leyenda de “precaución”.
No se trata de afirmar que exista un accidente o un riesgo que ya se haya concretado, pero sí de cuestionar si una instalación destinada principalmente a niñas y niños cuenta con la señalización, delimitación y protocolos visibles que cabría esperar en un espacio de estas características. Porque una cosa es poner un inflable y otra muy distinta es montar una zona recreativa con instalaciones eléctricas, agua y cientos de posibles usuarios.
El contraste se vuelve todavía más evidente al mirar alrededor. El Aquafest aparece como una especie de oasis temporal en medio de un Parque de Morales que todavía arrastra las consecuencias de años de falta de mantenimiento y abandono. La pregunta es inevitable: ¿se está recuperando realmente Morales o simplemente se está maquillando durante unas semanas para ofrecer una nueva atracción?.
Porque si la intención del Ayuntamiento es recuperar este espacio emblemático, el reto no termina con colocar inflables. Morales necesita mantenimiento permanente, recuperación de áreas, infraestructura, limpieza, seguridad y atención a sus instalaciones. Un evento temporal puede atraer visitantes, pero no sustituye una rehabilitación integral.
Y está también el tema del agua. Resulta paradójico presumir que el Aquafest no desperdiciará un solo litro mientras algunos de los propios inflables permanecen sin agua. En una ciudad donde la escasez y las fallas en el suministro forman parte de las preocupaciones de la población, el mensaje requiere algo más que una declaración: necesita transparencia sobre cuánta agua se utilizará, cuánta será recuperada y cómo se garantizará realmente su reutilización.
Al final, el Aquafest puede ser una buena opción de entretenimiento si funciona correctamente y bajo condiciones adecuadas. Lo cuestionable es la distancia entre la promoción y lo que se encuentra en el lugar. Se habló de un parque acuático de talla latinoamericana; el recorrido encontró una atracción que, al menos por momentos, parece estar funcionando a medias.
El Ayuntamiento tiene la oportunidad de demostrar que esto no será solamente otro evento temporal para presumir en redes sociales. Si verdaderamente quiere recuperar el Parque de Morales, que no sea solamente por unos cuantos inflables, unas semanas de vacaciones y fotografías para la publicidad: que la recuperación se note cuando termine el Aquafest y los inflables se vayan.


