Con el reloj mundialista en marcha, Javier Aguirre viajará la próxima semana a Europa para sostener reuniones directas con clubes, cuerpos médicos y jugadores mexicanos que militan en el extranjero, en un movimiento clave para perfilar la base del Tri rumbo al Mundial 2026.
El seleccionador nacional quiere verificar personalmente el estado físico y competitivo de varios futbolistas que hoy generan dudas por lesiones o falta de continuidad. El seguimiento más puntual será para Santiago Jiménez, quien trabaja en recuperar su mejor forma, así como para César “Chino” Huerta y Luis Chávez, cuyos procesos requieren evaluación directa antes de pensar en una convocatoria.
Especial atención tendrá el caso de Edson Álvarez. El mediocampista fue operado del tobillo y Aguirre pretende conocer de primera mano los plazos reales de recuperación y el ritmo al que podría volver a la alta competencia.
La gira no es un simple gesto diplomático; es parte de la depuración que el Vasco planea de cara al Mundial en casa. El mensaje es claro: nadie tiene el lugar asegurado y el criterio será estrictamente futbolístico y físico.
En ese sentido, aunque Raúl “Tala” Rangel aparece como el candidato natural para custodiar el arco en 2026, Aguirre sorprendió al admitir que hubo dos decisiones recientes del arquero de Chivas que no le dejaron satisfecho. Sin entrar en detalles, dejó claro que el margen de error se reduce conforme se acerca la Copa del Mundo.
El técnico sabe que el tiempo apremia. Por eso, antes de lanzar cualquier convocatoria definitiva, quiere ver, hablar y evaluar. Europa será la próxima parada en el camino del Tri hacia su Mundial


