San Luis Potosí, S.L.P.- La espera comenzó desde varias horas antes. Poco a poco, cientos de fans fueron llegando para buscar el mejor lugar y vivir de cerca una noche que prometía estar llena de música y emoción. También fue evidente la presencia de niñas y niños acompañados de sus padres y familiares, mientras la expectativa crecía con cada minuto ante la llegada de Kenia Os.
En punto de las 9 de la noche, las luces anunciaron el inicio del espectáculo y, cuando Kenia Os apareció sobre el escenario, el recinto prácticamente explotó en gritos y aplausos. La cantante sinaloense llegó con su K de Karma Tour, convirtiendo desde los primeros minutos el lugar en un enorme coro donde miles de voces acompañaron cada una de sus canciones.
El recorrido musical comenzó con temas como “Problemática”, “Ojo x Ojo”, “Llévatelo”, “Ruleta Rusa”, “Big Bang”, “Boys” y “Tortura”, para después dar paso a canciones como “Por Dentro”, “OMG”, “Karma Azul”, “La Invitación”, “Love Bombing”, “Una y Otra Vez”, “Días Tristes”, “Tú y Yo X Siempre” y “Tsunami”. Pero fueron especialmente “Malas Decisiones”, “Kitty” y “Flores” algunas de las interpretaciones que provocaron los coros más fuertes de la noche.
Kenia Os no se limitó a cantar. Durante todo el concierto mantuvo una constante interacción con sus seguidores, bailó y recorrió el escenario acompañada por sus bailarines, mientras cambiaba de vestuario en cuatro ocasiones. Cada movimiento encontraba respuesta inmediata en un público que no dejó de gritar, bailar y cantar de principio a fin.
Visualmente, el espectáculo también mantuvo la atención de los asistentes con un escenario que se transformaba entre colores, fuego, baile y serpentinas, creando distintos momentos que elevaron todavía más la energía. La combinación de música, coreografías y efectos hizo que prácticamente no hubiera un instante de descanso.
La respuesta de los fans fue creciendo hasta hacer del Teatro del Pueblo un recinto completamente abarrotado. Para quienes estuvieron ahí, la noche terminó mucho después de la última canción, entre celulares levantados, voces afónicas y la emoción de haber visto a su artista favorita. Para quienes no pudieron asistir, bastaba con escuchar el estruendo que salía del recinto para imaginar lo ocurrido: Kenia Os convirtió San Luis Potosí en una noche de gritos, baile y euforia, demostrando la fuerza que tiene su música entre las nuevas generaciones.


