A pesar del discurso optimista del alcalde Enrique Galindo sobre los trabajos preventivos ante la próxima temporada de lluvias, la realidad en las calles de la capital potosina sigue marcada por la incertidumbre y el rezago en infraestructura hidráulica.
El edil aseguró que actualmente se realizan labores de desazolve con camiones vactor y reparación de drenajes, destacando que “el año pasado nos fue muy bien” y que las inundaciones lograron controlarse en pocas horas. Sin embargo, este balance positivo contrasta con los constantes reportes ciudadanos sobre colapsos de drenaje, encharcamientos y afectaciones dentro de viviendas.
El alcalde también defendió los resultados del año pasado al señalar que “las aparentes inundaciones normalmente se desaguan en horas, y eso es producto de que nos adelantamos”. Sin embargo, para muchas familias potosinas, las inundaciones no son “aparentes”, sino un problema recurrente que deja daños materiales y evidencia fallas estructurales que no se han resuelto de fondo.
Más alarmante resulta el reconocimiento de que existen 17 socavones detectados, consecuencia directa del colapso de tuberías. “De los 17 hemos terminado unos 10 o 11”, admitió Galindo, lo que significa que aún hay puntos críticos sin atender a las puertas de la temporada de lluvias.
Lejos de ser un indicador positivo, el propio edil adelantó que “viene un paquete de otros 20 socavones que se identifican incluso en Soledad”, lo que confirma que el problema no está contenido, sino en expansión. En total, se proyectan 37 obras, una cifra que más que reflejar avance, exhibe el deterioro acumulado del sistema de drenaje.
El discurso de anticipación pierde peso cuando los trabajos siguen inconclusos y los riesgos permanecen latentes. La prevención no debería medirse en promesas o cifras, sino en resultados visibles y duraderos para la ciudadanía.
Mientras tanto, la realidad es otra: calles que colapsan, drenajes que fallan y hogares afectados por aguas negras. Un escenario que pone en duda si las acciones del organismo operador realmente resolviendo el problema o simplemente administrando una crisis que año con año se repite.


