La calle Vallejo es el rincón intelectual de la ciudad por excelencia. Sus librerías de viejo y sus cafés con olor a tostado reciente son el refugio de los que buscan escapar del bullicio de la Avenida Carranza.
Es un espacio donde el tiempo se mide en páginas leídas y donde las conversaciones duran lo que dura una taza de café negro. Vallejo es la prueba de que San Luis Potosí es una ciudad que lee, que piensa y que sabe que los mejores tesoros no están en las tiendas departamentales, sino en los anaqueles polvorientos de una librería escondida en un callejón.


