El alcalde Enrique Galindo Ceballos aprovechó el acto de la rosca de reyes para lanzar un nuevo reto: que para el año 2027 se logre “romper récord en materia de rosca”, al señalar que le gustan los desafíos
En el desarrollo del evento, al propio alcalde le correspondió una de las figuras del Niño Dios dentro de la rosca, situación que fue tomada con humor entre los asistentes. Más allá del simbolismo, es inevitable coincidir: en una ciudad marcada por retos pendientes, no falta quien considere que la administración municipal necesitará algo más que buena suerte para cumplir los compromisos asumidos y responder a las exigencias que enfrenta la capital potosina.
Sin embargo, mientras se anuncian desafíos relacionados con celebraciones y actos simbólicos, la capital potosina continúa enfrentando problemáticas estructurales que afectan directamente a la ciudadanía. Uno de los temas más sensibles y constantes sigue siendo el funcionamiento del acueducto El Realito, cuyas fallas recurrentes han provocado interrupciones en el suministro de agua en amplias zonas de la ciudad, sin que hasta ahora exista una solución definitiva.
A ello se suman otras demandas ciudadanas relacionadas con servicios públicos, mantenimiento urbano y obras inconclusas, que contrastan con el discurso de celebración y récords festivos impulsado desde el gobierno municipal. Para diversos sectores de la población, los verdaderos retos para la administración no se miden en metros de rosca, sino en la capacidad de atender y resolver los problemas que impactan de manera cotidiana en la calidad de vida de los potosinos.
De esta forma, el mensaje del alcalde dejó abierta a la reflexión sobre las prioridades de gobierno, en un contexto donde las festividades conviven con pendientes que siguen esperando respuestas concretas por parte de la autoridad municipal.





