Alrededor de ocho personas privadas de su libertad han sido detectadas con teléfonos celulares al interior de centros penitenciarios durante el actual sexenio, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado, Jesús Juárez Hernández, quien señaló que continúan las revisiones para impedir el ingreso de objetos prohibidos.
El funcionario explicó que existe un acuerdo establecido en la Mesa de Coordinación de Seguridad, así como una instrucción federal, para efectuar al menos una revista general al mes en los centros penitenciarios. Para estos operativos, las autoridades estatales elaboran el plan de trabajo, establecen la fecha y determinan el penal que será inspeccionado, con apoyo de corporaciones federales.
Detalló que entre los objetos asegurados con mayor frecuencia se encuentran artículos no permitidos por el reglamento, prendas, materiales provenientes de empresas que realizan actividades dentro de los centros y, particularmente, teléfonos celulares.
En el caso del penal de La Pila, Juárez Hernández señaló que se han registrado algunas incidencias, aunque afirmó que recientemente no tiene conocimiento del aseguramiento de armas punzocortantes. La búsqueda de dispositivos de comunicación, agregó, se mantiene como uno de los principales objetivos de las inspecciones.
Explicó que cuando las autoridades reciben información o indicios sobre la posible existencia de un teléfono celular dentro de un penal se despliega un operativo específico. De acuerdo con el secretario, aproximadamente ocho personas privadas de su libertad han sido detectadas con estos aparatos durante el actual sexenio y puestas a disposición de las autoridades correspondientes.
Juárez Hernández agregó que hasta ahora no se ha procesado a personal de seguridad, custodia u otros servidores públicos por facilitar el ingreso de celulares, pues los casos detectados han involucrado principalmente a personas privadas de la libertad que presuntamente recibieron los dispositivos mediante visitas. Aseguró que existen filtros tanto para visitantes como para empresas y proveedores que requieren ingresar materiales a los centros penitenciarios.





