La distribución emergente de agua potable mediante pipas en la colonia Juan Pablo se activó luego de que vecinos anunciaran un bloqueo en Periférico y carretera a Zacatecas, como protesta por la falta prolongada del servicio atribuida al organismo operador Interapas.

Desde temprano, unidades recorrieron las secciones Juan Pablo I, II y III, con entregas en calles como San Gabriel, San Felipe, San Agustín, San Antonio, San Pedro, San Fabián, San José, San Marcelo, San Víctor, San Juan y San Sixto. Horas antes, habitantes de las colonias Buenos Aires y Juan Pablo I, II y III difundieron un aviso en el que convocaban a un cierre vial a partir de las 9:00 de la mañana. La advertencia de bloqueo evidenció el nivel de inconformidad por la escasez de agua y la percepción vecinal de que solo mediante la presión social se obtiene respuesta de las autoridades.
La intervención de último momento evitó el cierre de una de las principales vialidades de la ciudad, que habría impactado a miles de automovilistas. Sin embargo, residentes señalaron que el envío de pipas no resuelve el problema de fondo y cuestionaron la capacidad de planeación del sistema de agua para garantizar un suministro regular.
Aunque el alcalde Enrique Galindo Ceballos ha declarado en distintas ocasiones que no existe una crisis hidráulica, vecinos de la zona sostienen que el desabasto recurrente contradice ese discurso y los obliga a organizar protestas para exigir un servicio básico.
Habitantes advirtieron que, de persistir la intermitencia en el suministro, podrían retomarse las movilizaciones, al considerar que los operativos reactivos no sustituyen una solución estructural al problema del agua en el sector.


