Para algunos es sinónimo de emprendimiento; para otros, motivo de polémica. Lo cierto es que, año con año, esta joven originaria del puerto de Manzanillo logra vender más de mil roscas de Reyes, convirtiéndose en un tema de debate en redes sociales.
Ximena Figueroa explica que su modelo de negocio no es improvisado. Desde meses antes a la llegada del día de Reyes levanta pedidos, ya que en Manzanillo no existe una tienda Costco, lo que la obliga a viajar hasta Guadalajara para adquirir las roscas.
Menciona que llega desde el primer día que salen las roscas a la venta para poder recoger su pedido, pue previo a esto envía un correo para solicitar la venta y poder asegurar la compra.
Su fama no es reciente. A lo largo de los años, su emprendimiento y constancia la han posicionado como una vendedora confiable, razón por la cual vende todas las roscas que trae desde Guadalajara, pese a las críticas que circulan en plataformas digitales sobre la reventa y el acaparamiento.
Pero Ximena no solo es tendencia por las roscas. Paralelo a su faceta como emprendedora, se ha consolidado como un ícono de la belleza trans. En 2025 fue coronada como Miss Trans Nacional México, representando a Colima.
El siguiente capítulo de su historia se escribirá fuera del país. Próximamente, Ximena viajará a Tailandia, donde representará a México en un certamen internacional.
Entre roscas, controversia y pasarelas, Ximena Figueroa demuestra que detrás de cada debate viral hay una historia más profunda: la de una mujer trans que supo convertir la crítica en impulso y la tradición en una oportunidad.





