Pese a que 2025 fue uno de los años más difíciles para la industria de la construcción en San Luis Potosí, el sector mantiene expectativas favorables para 2026, impulsadas por la posible reactivación de la obra pública y privada, así como por un entorno económico con mayor certidumbre.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en San Luis Potosí, Leopoldo Stevens Pérez, reconoció que el año pasado representó un periodo complejo para el gremio, marcado por la caída sostenida en la actividad constructiva, el incremento en los costos de materiales y la reducción en la ejecución de obra pública.
Sin embargo, señaló que el sector observa con optimismo el próximo año, al considerar que se están generando condiciones para una recuperación gradual. Indicó que, tras más de 18 meses de contracción, existen señales de reactivación vinculadas a nuevos proyectos de infraestructura y a una mayor disposición de inversión por parte de los distintos niveles de gobierno.
“El 2025 fue complicado, pero vemos con optimismo el 2026 por los proyectos que comienzan a vislumbrarse y por el compromiso que se ha expresado para fortalecer la infraestructura en el estado”, expresó el dirigente de la CMIC en la entidad.
Stevens Pérez subrayó que uno de los retos será garantizar que la reactivación del sector beneficie también a pequeñas y medianas empresas constructoras, ya que estas concentran una parte importante de la generación de empleo. En ese sentido, destacó la importancia de procesos de licitación transparentes y pagos oportunos para consolidar la recuperación.
La industria de la construcción continúa siendo un sector estratégico para la economía estatal, debido a su impacto directo en el empleo y en diversas cadenas productivas. Por ello, empresarios confían en que 2026 marque un punto de inflexión tras un periodo prolongado de dificultades y permita sentar bases más sólidas para el crecimiento del sector en San Luis Potosí.





