Ante la consulta que realiza la Secretaría de Educación Pública (SEP) al sector educativo sobre el uso de teléfonos celulares dentro de las aulas, el vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, presbítero Tomás Cruz Perales, consideró necesario regular su utilización, al advertir que el uso excesivo de estos dispositivos puede afectar la formación y convivencia de niñas, niños y adolescentes.
Cruz Perales señaló que, aunque las restricciones podrían generar un debate sobre la libertad de las personas, actualmente existen señales de alerta por el tiempo que los menores destinan a los teléfonos. Incluso, sostuvo que algunos niños están dedicando más atención al celular que a su propia formación escolar, por lo que consideró positivo que las autoridades educativas analicen medidas para limitar su uso durante las clases.
El sacerdote también destacó la responsabilidad de los padres de familia para establecer límites desde los primeros años de vida. Advirtió que los teléfonos pueden convertirse en las “nuevas niñeras” de los niños cuando son utilizados constantemente para mantenerlos entretenidos, y consideró que el ensimismamiento frente a las pantallas puede reducir la interacción de los menores con su entorno. “Yo creo que en ese sentido se tiene que regular”, insistió.
El problema, agregó, también se presenta en espacios de formación religiosa. Explicó que en el Seminario los formadores han detectado que algunos jóvenes utilizan el celular durante las clases para enviar mensajes o revisar otros contenidos, por lo que ya se les pide dejar sus dispositivos mientras reciben formación. “Es un gran reto”, reconoció que los formadores tienen la autoridad para establecer estas medidas.
El vocero de la Arquidiócesis también reconoció que los celulares representan una distracción dentro de los templos, incluso durante la celebración de la misa.
Recordó que en el templo de San José tuvieron que retirar algunas bancas ubicadas cerca del altar debido a que algunas personas permanecían utilizando sus teléfonos en ese espacio. Ante esta situación, explicó que en algunos templos ya se colocan letreros a la entrada para invitar a los asistentes a evitar o moderar el uso de estos dispositivos. Sin embargo, aclaró que dentro de los templos no se pretende imponer una prohibición, debido a que se trata de espacios donde prevalece la libertad de las personas y se apela principalmente a su buena voluntad. Reconoció que en ocasiones pueden recibirse llamadas o presentarse situaciones que obliguen a utilizar el teléfono, aunque también señaló que existe una tendencia a revisar los dispositivos simplemente por curiosidad o costumbre.
Incluso, el sacerdote reconoció que esta situación alcanza a los propios celebrantes, pues algunos sacerdotes también pueden ser vistos utilizando el celular durante las actividades religiosas. “Son las tentaciones que tenemos hoy en estos tiempos”, expresó. Finalmente, Cruz Perales llamó a la sociedad a reducir el uso excesivo de los teléfonos y recuperar la convivencia y la interacción directa entre las personas, al considerar que el reto no corresponde únicamente a los niños y jóvenes, sino a toda la sociedad.


