El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, respondió con dureza a los señalamientos del diputado Fernando Gámez Macías sobre el desempeño de Interapas y, en lugar de responder puntualmente a los datos presentados, optó por descalificar el estudio y lanzar cuestionamientos personales contra el legislador.
Tras darse a conocer la segunda evaluación bimestral del Radar del Agua, correspondiente a junio y julio de 2026, donde Interapas obtuvo una calificación de 41.5 % y se señaló que el organismo atiende apenas el 13% de los reportes relacionados con drenajes colapsados e inundaciones, Galindo aseguró desconocer el estudio y cuestionó su rigor “Desconozco el radar. Con todo respeto, no es una institución sólida”, afirmó el presidente municipal, quien también comparó la evaluación entre Interapas y el organismo Sazar de Rioverde con “manzanas y jitomates”, al considerar que no existe un sustento metodológico suficiente.
Sin embargo, el alcalde no respondió de manera puntual a los principales señalamientos del análisis: la baja atención de reportes ciudadanos, la inversión promedio de apenas 5.04 pesos de cada 100 recaudados por Interapas en mantenimiento e infraestructura hidrosanitaria.
“Yo sí le pongo nombre y apellido, el responsable de los problemas del agua es el diputado Gámez”, sostuvo Galindo, acusándolo además de politizar el tema y de impulsar la salida de Soledad de Graciano Sánchez de Interapas.
La postura del alcalde deja una pregunta en el aire: si los datos del Radar del Agua carecen de sustento, ¿Por qué no responder con cifras propias que demuestren lo contrario? En lugar de explicar por qué Interapas atiende solo una fracción de los reportes ciudadanos o justificar el nivel de inversión en infraestructura, Galindo centró su respuesta en desacreditar.
Los problemas señalados por el Radar del Agua permanecen en las calles: drenajes colapsados, inundaciones, deficiencias en infraestructura y ciudadanos que continúan esperando atención. La discusión, más allá de quién tenga razón políticamente, debería centrarse en una cuestión básica: ¿qué está haciendo Interapas para resolver la crisis y mejorar sus indicadores?. Porque descalificar un estudio puede ser sencillo; lo complicado es demostrar, con resultados y números, que los problemas que señala no existen.


