Filomeno Mata es el símbolo máximo del periodismo independiente y combativo en la historia de la prensa mexicana.
Su labor al frente de El Diario del Hogar transformó un espacio originalmente destinado a las crónicas domésticas y las recetas de cocina en el bastión editorial más importante de la oposición antiporofirista del país. Mata, de origen potosino, entendió que el papel del periodista no era el de adornar los banquetes oficiales, sino el de vigilar el cumplimiento estricto de la Constitución de 1857.
Su imprenta fue perseguida con un celo obsesivo por la policía secreta del régimen. Cada editorial que denunciaba las masacres de yaquis o la entrega de las minas a los consorcios extranjeros se traducía en una nueva orden de aprehensión en su contra.
Mata ingresaba a las celdas con la tranquilidad del deber cumplido, dejando instrucciones a sus tipógrafos para que el periódico siguiera saliendo a la calle bajo la dirección de sus colaboradores. Su terquedad forjó las bases del periodismo moderno de denuncia en México, recordándonos a los potosinos que la libertad de expresión es un músculo civil que se fortalece con el riesgo y que la tinta negra tiene la fuerza necesaria para desgastar los muros coloniales de cualquier Palacio de Gobierno si se usa con valor y honestidad intelectual.


