Entre trazos, inventos y sueños que cruzaron cinco siglos de historia, la exposición internacional “Leonardo da Vinci, 500 años del genio” vive sus últimos días en el atrio del Museo del Virreinato, donde ha logrado despertar asombro y curiosidad en miles de visitantes potosinos. Esta semana será la última oportunidad para recorrerla antes de que continúe su camino por otras ciudades del país.
La muestra rinde homenaje al incomparable Leonardo da Vinci, figura universal del Renacimiento, y permite al público adentrarse en la mente del artista que imaginó máquinas voladoras cuando el cielo aún parecía inalcanzable. A través de reproducciones de sus pinturas más célebres, cuadernos y maquetas de sus inventos, la exposición revela a un hombre adelantado a su tiempo, capaz de unir arte, ciencia y naturaleza en una misma mirada.
Niñas y niños, estudiantes, familias y amantes del arte han transitado por este espacio que convierte la admiración en experiencia: observar de cerca los detalles de La Gioconda, descubrir engranajes que anticiparon la ingeniería moderna o contemplar los estudios anatómicos que cambiaron la forma de entender el cuerpo humano. Cada pieza recuerda que el genio de Da Vinci no pertenece al pasado, sino a la imaginación humana que sigue explorando.
Organizadores culturales reiteraron la invitación a la ciudadanía para no dejar pasar estos últimos días de la exposición, cuya entrada es gratuita y en horarios habituales del recinto. La despedida de la muestra marca el cierre de un encuentro excepcional entre San Luis Potosí y uno de los nombres más luminosos de la historia universal.
Con su partida, queda la huella de una certeza: que el asombro, como el arte y el conocimiento, también puede viajar en el tiempo y encontrar nuevos ojos que lo descubran.





