El alcalde Enrique Galindo Ceballos volvió a presumir uno de sus proyectos consentidos de movilidad: el paso superior vehicular de Jacobo Payán Latuff. “Arrancamos la obra”, anunció, al explicar que el nuevo brazo superior conectará la zona del Estadio Lastras con Salvador Nava y modificará el flujo vehicular que actualmente conduce hacia Rutilo Torres.
Pero el proyecto que hoy se presenta como una nueva apuesta para destrabar la movilidad capitalina lleva meses en el radar del Ayuntamiento y no ha estado precisamente libre de tropiezos. Entre revisiones administrativas, procesos de licitación y hasta el intento de obtener recursos mediante la venta de predios municipales, el famoso proyecto de Jacobo Payán ha tenido un camino bastante más largo que el que ahora presume el alcalde.
En julio, el propio Ayuntamiento reconoció que decenas de procesos de obra pública habían enfrentado revisiones de la Contraloría Estatal, lo que retrasó diversos proyectos.
La obra en Anenida Jacobo Payán logró avanzar en ese proceso y obtuvo el visto bueno para continuar con su licitación, se trata de una obra que ha tenido que sortear distintas trabas administrativas antes de llegar a esta etapa.
Y en medio de todo esto estuvo también la polémica por los recursos. El gobierno de Galindo contempló la venta de terrenos y predios municipales como una vía para obtener dinero destinado a proyectos de infraestructura. Sin embargo, la operación enfrentó procedimientos legales que frenaron la venta de algunos inmuebles. Pese a ello, el alcalde posteriormente aseguró que los recursos para obras como Jacobo Payán estaban garantizados.
El proyecto contempla un paso superior en el tramo de calle Malaquita hasta la lateral norte de Salvador Nava, con la intención de generar una nueva conexión vial en una zona de alta circulación. Galindo lo presenta como una solución de movilidad; sus críticos pueden verlo como otro de los grandes caprichos de infraestructura que el alcalde ha decidido convertir en obra insignia de su administración.
Porque si algo ha caracterizado a este proyecto es la insistencia del alcalde en sacarlo adelante. Primero fue el anuncio, después los trámites, luego las revisiones, las licitaciones y el debate por los recursos. Ahora, finalmente, Galindo vuelve a colocarlo bajo los reflectores con la promesa de que el paso superior cambiará la circulación de la zona.
El reto para el Ayuntamiento será que este “capricho” deje de ser solamente una obra anunciada y se convierta en una infraestructura que realmente resuelva el problema vial que pretende atender. Porque anunciarla ya se ha anunciado varias veces; ahora toca demostrar que la apuesta de Galindo vale lo que costará.
-ZV


