En 8 meses y medio del año en curso, el estado de San Luis Potosí reporta un aumento de 5 % en atenciones médicas provocadas por herida por arma de fuego, en relación con la misma comparativa del 2025.
El año pasado a estas alturas los Servicios de Salud estatales registraron el ingreso de 641 pacientes lesionados con armamento detonado, de acuerdo con el boletín semanal de la Dirección General de Epidemiología (DGE) federal.
Por su parte, los datos de la federación señalaron que, en la misma comparación de este año 2026 las intervenciones de urgencias sumaron un total de 671 pacientes, 545 hombres y 126 mujeres.
O sea, en lo que va del año en desarrollo el estado potosino atendió a 30 personas más, que significó un alza del 5 %.
Autoridades federales de salud advierten que las lesiones accidentales con pistolas ocupan un porcentaje constante en las salas de urgencias y ocurren habitualmente por: manipulación negligente: falta de capacitación en el uso, limpieza o almacenamiento de armas de fuego dentro del entorno familiar.
Quizá una de las prácticas “tradicionales” en comunidades y rancherías, es disparar al aire durante festividades o celebraciones que impactan de manera aleatoria a personas a kilómetros de distancia, delito que genera heridas o la muerte por balas perdidas.
Otro indicador que ha cobrado relevancia este año, corresponde a las urgencias reportadas de manera continua en los ingresos por lesiones autoinfligidas intencionalmente utilizando este tipo de armamento.


