El alcalde Enrique Galindo Ceballos volvió a apostar por la narrativa de promoción y eventos al anunciar que San Luis Potosí se prepara para vivir la “fiebre mundialista” rumbo al Mundial 2026, pese a que la ciudad no será sede oficial del torneo.
El mensaje, difundido bajo la marca #SanLuisAmable, prometió actividades relacionadas con el evento deportivo internacional; sin embargo, la reacción ciudadana no tardó en trasladar la conversación a otro terreno: el estado actual de la ciudad.
Mientras el Ayuntamiento habla de celebración futbolística, vecinos recordaron que en colonias como Jardín y Himno Nacional las calles continúan deterioradas.
“Prepárate para arreglar las calles que están llenas de baches… las de la colonia Jardín, Himno Nacional y cerca del mercado República”, reclamó un ciudadano en redes sociales tras el anuncio.
Las críticas no se limitaron a la infraestructura vial. Habitantes señalaron que los problemas de servicios básicos siguen acumulándose sin soluciones visibles. En colonias como Himno Nacional, Bolívar e Independencia, denunciaron drenajes colapsados y fallas constantes que afectan la vida cotidiana.
“Calles limpias y servicios eficientes es lo que pedimos”, expresó otra persona, mientras cuestionaba que la Calzada de Guadalupe continúe convertida según vecinos en un punto recurrente de acumulación de basura.
El contraste entre la promoción institucional y las demandas ciudadanas se ha vuelto constante en la administración municipal. Mientras el gobierno capitalino impulsa eventos, campañas de imagen y anuncios públicos, sectores de la población insisten en que los problemas estructurales siguen sin atenderse de fondo.
Para algunos ciudadanos, el anuncio mundialista simboliza una desconexión entre prioridades oficiales y necesidades reales.
“Más pan y circo, como los romanos en la antigüedad”, escribió otro usuario, quien pidió enfocar esfuerzos en seguridad nocturna, reparación de calles y abastecimiento de agua antes que en eventos simbólicos vinculados a un torneo que no tendrá partidos en la entidad.
Aunque el Mundial 2026 tendrá sedes mexicanas únicamente en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el gobierno municipal busca sumarse al ambiente futbolero mediante actividades locales aún sin detallar.
La estrategia, señalan críticos, refuerza una política basada en la proyección de imagen urbana mientras continúan pendientes históricos en servicios públicos, mantenimiento urbano y seguridad en colonias consideradas de alta incidencia.
Así, mientras el Ayuntamiento promete entusiasmo mundialista, parte de la ciudadanía insiste en que la verdadera prioridad sigue siendo menos espectáculo y más gestión cotidiana.


