Entre risas y música en vivo, este día se llevó a cabo un picnic comunitario a la orilla del Río Paisanos, considerado el último río vivo de la ciudad, ubicado en el cruce de las calles Pánfilo Natera y María Elena, en la zona de Sausalito.
Desde temprano , familias, vecinos y diversos colectivos ambientales y sociales se dieron cita para participar en una jornada pensada no solo para la convivencia, sino también para sensibilizar sobre la importancia de la conservación y restauración del río. Entre los colectivos participantes se encontraron Derechos Urbanos y Morras Mensa, (Morras Ecologistas, Naturistas, Senderistas, Aventureras) quienes han impulsado acciones comunitarias en defensa del territorio y el medio ambiente.
El evento ofreció actividades recreativas para niñas y niños, así como senderismo guiado, permitiendo a las y los asistentes conocer de cerca este espacio natural y reconocer su valor ecológico dentro de la mancha urbana.
El ambiente festivo se vio acompañado por la música de la banda invitada El Jarro Profético, cuyas canciones sirvieron como telón de fondo para una causa que va más allá del entretenimiento; defender y proteger el único río vivo que queda en San Luis Potosí.
Durante el picnic, también se informó a la comunidad sobre la obra en curso para la cancelación del desfogue de aguas residuales en la zona de María Elena y Pánfilo Natera, una acción clave para mejorar la salud del ecosistema y avanzar hacia la recuperación del Río Paisanos.
Uno de los momentos más simbólicos de la jornada fue el inicio de un mural colectivo, el cual representa al río como un espacio limpio, verde y lleno de vida, imaginado como un lugar común donde las y los vecinos puedan convivir, encontrarse y reconstruir su relación con el entorno natural.
Este picnic fue, más que un evento, fue un llamado al rescate y la preservación del Río Paisanos, demostrando que la participación ciudadana y el amor por el entorno pueden convertirse en motores de un gran cambio.





