Ubicado en el corazón del centro, el Casino Español fue durante décadas el lugar donde se decidían los destinos económicos del estado entre copas de jerez y habanos.
Fue el centro de la vida social de la colonia española y de los potosinos con aspiraciones europeas.
Sus salones, con techos altos y lámparas de cristal, nos cuentan de una época en que la distinción se medía por el apellido y la capacidad de bailar un vals sin perder la compostura. Hoy es un testigo silencioso de una elegancia que se ha ido mudando a las lomas de la ciudad.


