La entidad acumuló 1,183 unidades híbridas y eléctricas comercializadas entre enero y mayo de 2026.
San Luis Potosí registró la venta de mil 183 vehículos electrificados entre enero y mayo de 2026, de acuerdo con datos del Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), consolidando una tendencia de crecimiento en la adopción de tecnologías de movilidad sustentable en la entidad.
Las cifras muestran que los vehículos híbridos convencionales continúan siendo la opción preferida por los consumidores potosinos, al acumular 823 unidades vendidas durante los primeros cinco meses del año. Tan solo en mayo se comercializaron 197 vehículos de este tipo, la cifra mensual más alta del periodo.
Por su parte, los vehículos híbridos conectables o plug-in alcanzaron 206 unidades comercializadas entre enero y mayo. Marzo fue el mes con mayor movimiento en este segmento, con 50 unidades vendidas, seguido de mayo con 43 y abril con 41.
En cuanto a los vehículos totalmente eléctricos, San Luis Potosí reportó 154 unidades comercializadas en los primeros cinco meses de 2026. Marzo encabezó las ventas con 40 unidades, seguido de febrero con 35, abril con 32, mayo con 29 y enero con 18 vehículos.
Los datos representan un incremento respecto al acumulado del primer cuatrimestre del año, cuando la entidad había registrado 914 ventas de vehículos híbridos y eléctricos. Con la incorporación de mayo, el mercado sumó 269 unidades adicionales.
El crecimiento de la movilidad eléctrica en San Luis Potosí ocurre en un contexto de transformación de la industria automotriz nacional. De acuerdo con el INEGI, durante mayo de 2026 se produjeron 342 mil 926 vehículos ligeros en México y se exportaron 306 mil 288 unidades. En el acumulado de enero a mayo, la producción alcanzó un millón 642 mil 83 vehículos, apenas 0.09 por ciento menos que en el mismo periodo de 2025.
En este escenario cobra relevancia la reciente presentación de Olinia 1, el proyecto de vehículo eléctrico desarrollado en México que busca ofrecer una alternativa de bajo costo para el mercado nacional. El modelo, impulsado por el Gobierno federal y centros de investigación tecnológica, contempla un precio estimado cercano a los 150 mil pesos, una cifra considerablemente menor a la de la mayoría de los vehículos eléctricos actualmente disponibles en el país.


